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NUESTROS PROBLEMAS

FAMILIAS

Las mujeres no son las únicas que pagan por las condenas. Sus familias deben sufrir todos los costos materiales y emocionales que implican sus encarcelamiento, aún cuando ellas eran las proveedoras principales del hogar y en ocasiones, donde niños han quedado abandonados sin sus madres. Estas suelen ser familias humildes y el Estado les da la espalda, pues vale más el sostenimiento de un prejuicio social que el amparo de familias pobres, inocentes, que sólo necesitan a sus mujeres de vuelta.

NIÑAS

En El Salvador, nacer niña y pobre es un peligro inminente. El 33% de los embarazos producto de violación, son de niñas y adolescentes. Algunas se encuentran por debajo de los 11 años, edad en la que su cuerpo no puede mantener físicamente su condición y por lo tanto, sufren graves complicaciones que ponen en riesgo su salud y su vida. En los colegios y la zonas más humilde, sin embargo, no ofrecen los recursos de educación y seguridad para mantenerlas a salvo de amenazas constantes como los abusos de pandilleros y la trata de blancas.

PREVENCIÓN

El Estado salvadoreño tiene la ley más restrictiva con respecto a la interrupción de embarazo. Sin embargo, no ofrece las condiciones de educación y medios de prevención del embarazo, sobre todo en menores de edad. Muchas mujeres no saben cómo planificar o no lo hacen correctamente y otras, no tienen acceso a recursos como la pastilla del día después, ni siquiera cuando han sido víctimas de abuso sexual, lo cual hace que el índice de embarazos no deseados en El Salvador, sea uno de los más altos del continente.

CARCELES

Las mujeres condenadas por “abortos inducidos” son maltratadas por el resto de las reclusas, quienes las acusan de ser “asesinas de niños”, las aíslan y amenazan constantemente. En algunos casos, es tal el hacinamiento en las celdas, que las mujeres duermen en los pisos de la cárcel, casi encima de la otra, sin suficiente comida ni agua para mantenerlas día a día y con miedo de ser víctima de abusos de los pandilleros que suelen acudir a las instalaciones.

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