• ELLA ES TEODORA

En 2007, Teodora tenía 9 meses de embarazo de su segundo hijo. Sentía dolores pero pensaba que se debía a que su hijo venía en camino. Llamó a la ambulancia desde la escuela donde trabajaba, pero tardaron demasiado. Teodora se desmayó y fue llevada al hospital mientras sangraba. Al despertar, la policía estaba a su alrededor, y la acusaban de haber matado a su hijo. Ese día, Teodora no sólo sufrió un aborto espontáneo, sino que también perdió la libertad, la oportunidad de ver crecer a su otro hijo y su familia la perdió a ella. Tuvo que pasar 11 años en el centro de readaptación de Mujeres de Ilopango, donde vivió en condiciones inhumanas. En diciembre de 2017, Teodora salió libre por conmutación de pena, aunque todavía no se ha declarado su inocencia ante la ley.

  • ELLA ES TEODORA

En 2007, Teodora tenía 9 meses de embarazo de su segundo hijo. Sentía dolores pero pensaba que se debía a que su hijo venía en camino. Llamó a la ambulancia desde la escuela donde trabajaba, pero tardaron demasiado. Teodora se desmayó y fue llevada al hospital mientras sangraba. Al despertar, la policía estaba a su alrededor, y la acusaban de haber matado a su hijo. Ese día, Teodora no sólo sufrió un aborto espontáneo, sino que también perdió la libertad, la oportunidad de ver crecer a su otro hijo y su familia la perdió a ella. Tuvo que pasar 11 años en el centro de readaptación de Mujeres de Ilopango, donde vivió en condiciones inhumanas. En diciembre de 2017, Teodora salió libre por conmutación de pena, aunque todavía no se ha declarado su inocencia ante la ley.