• ELLA ES EVELYN

Evelyn quedó embarazada luego de ser violada. Nunca le contó a su mamá, a su papá o a alguien de su familia porque era amenazada por su agresor. El 6 de abril de 2016, tuvo un fuerte dolor abdominal, fue a la letrina de su casa y ahí experimentó un parto extrahospitalario, que derivó en una emergencia obstétrica. Quedó inconsciente.

Fue trasladada de manera urgente al hospital y cuando despertó, personal de salud la había denunciado ante las autoridades. Primero la acusaron de haber abortado. Como era un embarazo de término, cambiaron el delito a homicidio agravado. El juez la condenó a 30 años de prisión por “no buscar cuidados prenatales”.

Esto ocurrió en un país que tiene una de las leyes antiaborto más restrictivas del mundo: la interrupción de embarazo es ilegal en todas las circunstancias; casos como un embarazo que pone en riesgo la vida de la mujer, un embarazo causado por violación o un embarazo en el que la posibilidad de vida del feto fuera del útero es inviable no pueden ser interrumpidos en El Salvador.

La familia de Evelyn, oenegés feministas e internacionales confiaron en su inocencia y continuaron defendiéndola. Evelyn fue procesada y sometida a un proceso penal largo y parcializado. Luego de pasar 33 meses en la cárcel, el 22 de agosto de 2019, en una nueva audiencia de sentencia, ella fue absuelta luego de que el juez de Sentencia de Cojutepeque reconociera su inocencia.

Sin embargo, muchas mujeres salvadoreñas todavía están privadas de su libertad por vivir una emergencia obstétrica. Necesitamos actuar para que ellas puedan volver a reunirse con sus familias.

  • ELLA ES EVELYN

Evelyn quedó embarazada luego de ser violada. Nunca le contó a su mamá, a su papá o a alguien de su familia porque era amenazada por su agresor. El 6 de abril de 2016, tuvo un fuerte dolor abdominal, fue a la letrina de su casa y ahí experimentó un parto extrahospitalario, que derivó en una emergencia obstétrica. Quedó inconsciente.

Fue trasladada de manera urgente al hospital y cuando despertó, personal de salud la había denunciado ante las autoridades. Primero la acusaron de haber abortado. Como era un embarazo de término, cambiaron el delito a homicidio agravado. El juez la condenó a 30 años de prisión por “no buscar cuidados prenatales”.

Esto ocurrió en un país que tiene una de las leyes antiaborto más restrictivas del mundo: la interrupción de embarazo es ilegal en todas las circunstancias; casos como un embarazo que pone en riesgo la vida de la mujer, un embarazo causado por violación o un embarazo en el que la posibilidad de vida del feto fuera del útero es inviable no pueden ser interrumpidos en El Salvador.

La familia de Evelyn, oenegés feministas e internacionales confiaron en su inocencia y continuaron defendiéndola. Evelyn fue procesada y sometida a un proceso penal largo y parcializado. Luego de pasar 33 meses en la cárcel, el 22 de agosto de 2019, en una nueva audiencia de sentencia, ella fue absuelta luego de que el juez de Sentencia de Cojutepeque reconociera su inocencia.

Sin embargo, muchas mujeres salvadoreñas todavía están privadas de su libertad por vivir una emergencia obstétrica. Necesitamos actuar para que ellas puedan volver a reunirse con sus familias.