• ELLA ES ALBA RODRIGUEZ

Analfabeta y víctima de abuso sexual durante su niñez, esta mujer salvadoreña tuvo un parto extrahospitalario en su casa en diciembre del 2009; ayudada por su madre, fue llevada a un hospital donde a pesar de su estado de salud, fue denunciada por sus vecinas por aborto y posteriormente detenida por la Policía y la Fiscalía bajo el cargo de homicidio agravado.

Separada de su madre y sus hijas, fue condenada injustamente por un juzgado a una pena de 30 años. Sin perder la esperanza y totalmente convencidas de su inocencia, su madre y organizaciones locales e internacionales lucharon para lograr su liberación.

Después de 9 años de estar encerrada, el 7 de marzo de 2019, finalmente salió del Centro de Rehabilitación de Mujeres en Ilopango y pudo reencontrarse con sus hijas, con su madre y el resto de su familia.

Al día siguiente a su liberación, asistió a la marcha del 8 de marzo para apoyar en la distancia a las otras 18 mujeres detenidas aún injustamente.

  • ELLA ES ALBA RODRIGUEZ

Analfabeta y víctima de abuso sexual durante su niñez, esta mujer salvadoreña tuvo un parto extrahospitalario en su casa en diciembre del 2009; ayudada por su madre, fue llevada a un hospital donde a pesar de su estado de salud, fue denunciada por sus vecinas por aborto y posteriormente detenida por la Policía y la Fiscalía bajo el cargo de homicidio agravado.

Separada de su madre y sus hijas, fue condenada injustamente por un juzgado a una pena de 30 años. Sin perder la esperanza y totalmente convencidas de su inocencia, su madre y organizaciones locales e internacionales lucharon para lograr su liberación.

Después de 9 años de estar encerrada, el 7 de marzo de 2019, finalmente salió del Centro de Rehabilitación de Mujeres en Ilopango y pudo reencontrarse con sus hijas, con su madre y el resto de su familia.

Al día siguiente a su liberación, asistió a la marcha del 8 de marzo para apoyar en la distancia a las otras 18 mujeres detenidas aún injustamente.